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  • Ale Varela

Mejorando tu huella ecológica

Hace un par de semanas asistí a una kermés vegana organizada en mi ciudad para promover esta cultura y consumo de productos veganos locales.


Photo by DB.

La verdad que me encantó, es la segunda vez que me toca asistir a este evento y cada vez cuentan con mayor asistencia y ofrecen mejores productos para nosotros, los ciudadanos listos para probar nuevos platillos.


Siempre que me encuentro una invitación a estos eventos en redes sociales, me alegra mucho ver cómo la cultura en mi ciudad ha ido cambiando en los últimos años. Créeme cuando te digo, en un pasado no muy lejano era casi imposible encontrar opciones de este tipo y si las había, eran carísimas y no tan accesibles como lo son hoy en día.

Para mi, el veganismo tiene mucho que ver con el tema ambiental. Quisiera poder escribir con toda sinceridad que mi alimentación es totalmente libre de productos provenientes de animales pero aún no lo es. Como yo lo veo es, cada persona debe encontrar la mejor opción para si mismo, que sea accesible, saludable y que realmente sea sustentable en el tiempo. Si no, ¿qué caso tiene hacerlo?.

Recuerda, NO todo gira alrededor del dióxido de carbono y las emisiones de las industrias. Existen también otros factores que favorecen ese incremento de circunstancias negativas con impactos ambientales catastróficos. ¿En mi hogar, cuántos vehículos utilizamos?, ¿qué tantos productos compramos y de donde vienen?, ¿qué tan frecuente hago viajes en avión?, ¿de qué están hechos los productos que compro?, y así pudiéramos seguir.

El impacto ambiental negativo que estamos viendo en las noticias y cuyos estragos ya podemos sentir, no se genera en su totalidad por las emisiones del sector industrial, por la falta de inversión en fuentes de energía renovable o por la falta de programas educativos nacionales en materia de medio ambiente. Definitivamente todo eso es inmensamente importante y debe abordarse de tal forma que se establezcan los modelos de acción y se asegure el seguimiento a los mismos. Pero, ¿qué pasa con nuestras desiciones cotidianas?, ¿qué pasa con aquello sobre lo que sí tenemos influencia inmediata?.

En tu día a día:


¿Estás aportando algo para proteger al medio ambiente?

¿De qué forma contribuyes positivamente en tu hogar y tu entorno?

¿Qué decisiones tomas cotidianamente en cuanto a comida, transporte o tus residuos?

¿En la ciudad donde vives, se fomenta el cuidado del medio ambiente?


Te invito a que reflexiones sobre estos puntos y practiques estar consciente del impacto real de tus decisiones cotidianas.


Menciono que todo es una decisión porque al final del día nosotros decidimos si separamos o no nuestros residuos, si desperdiciamos la comida, si no cerramos la llave al lavarnos los dientes, si comemos carne, si utilizamos el transporte compartido, si reutilizamos nuestros "residuos", si compramos desechables o llevamos nuestras propias bolsas al supermercado. Todo termina siendo una decisión de un momento.

Lo maravilloso de esto es, que por esa misma razón, podemos contribuír positivamente ¡a partir del momento que queramos!.

Aqui te van 6 tips que me han servido y gracias a ellos he sido capaz de poner mi granito de arena y cuidar a nuestro planeta.


El parque de los patos. PHX, AZ. Photo by DB.

  1. Dejar tus bolsas reutilizables cerca de la puerta de entrada de la casa. Es la única manera que me ha funcionado para no olvidarlas cuando voy a hacer las compras.

  2. Designa un punto en tu casa para colocar tus residuos que vas a separar. No te preocupes, no tienes que comprar contenedores carísimos, puedes utilizar lo que tengas a la mano, como bolsas o cajas de cartón para acopiar tus residuos.

  3. Utiliza el transporte compartido hacia tu trabajo. Sé que esta no es una opción para todas las personas, pero si lo puedes hacer, ¡inténtalo!.

  4. Ofrécete como recolector oficial de los residuos de tu familia. Créeme, esto ayuda mucho. Tu familia aprenderá a separar sus residuos y será divertido cuando salgas de una reunión familiar con tu cajuela llena de bolsas con residuos. Se les hará costumbre separarlos y es una excusa perfecta para enseñarles a los pequeños. (Consejo: revisa que no haya líquidos en las bolsas, eso puede terminar en un olor no muy agradable en tu carro).

  5. Apoya a los productores locales. Las tortillas de la tienda de la esquina, la miel del apicultor local, los jabones naturales de la amiga. Hay tantas opciones que lo único que debes hacer es sacarlo en alguna plática o buscar en tus redes sociales. Créeme, hay de todo y cada vez las opciones son más variadas.

  6. Sé un agente de cambio en tu entorno. Utiliza los foros que existan o crea los foros donde puedas enseñarle a los demás sobre cómo pueden contribuir. Difunde temas ambientales y promueve buenas prácticas. Fomenta actividades desarrolladas al cuidado ambienta. La mejor manera de enseñarle a alguien es a través del ejemplo, así que a practicar los principios de liderazgo.


Por último, no olvides la importancia de hacerlo divertido. Si descifras la manera de hacerlo divertido para ti, todo será millones de veces más fácil.

Cuéntame en los comentarios si intentas alguno de estos consejos y dime qué tal estuvo la experiencia. ¡Me encantaría leerlo!

¡Te veo en el próximo post!




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